viernes, 5 de marzo de 2010

SESENTA AÑOS DE ZOZOBRA



SESENTA AÑOS DE ZOZOBRA
Crónica-poema, del paraíso negado
Testimonio, 1940-2020

Años cuarenta:

el hombre a lomo de mula

subía el café y la montaña.

A mano, cosecha y rezo.

Nacían fábricas textiles.

Orden de café arábigo:

el más suave del mundo.

En el año 1964.

La Violencia ya era herencia.

Mi padre no hablaba de Gaitán:

lo nombraba bajito,

como quien nombra un muerto en la casa.

9 de abril: las balas.

Estalló El Bogotazo.

La Violencia se fue al campo

y se quedó a vivir.

Liberales contra godos.

Odio de clase,

luego lucha,

luego éxodo.

Crecí oyendo que el gobierno mandaba soldados

a cortar testículos,

a abrir vientres preñados:

“que no quede ni la semilla”.

Los jefes al exilio o al monte.

En el monte:

quema, violación, saqueo.

Hombres despellejados.

Rencor de padre a hijo.

Después vi izar banderas.

Guerrilla sin horizonte,

fiebre de venganza.

Campesinos: autodefensa.

Vi las Repúblicas independientes.

Vi el nuevo oro: coca y secuestro.

Vi a mi país,

de país del café

a país de cocaína.

Vi, bajo el ojo del gobierno,

la mafia comprando todo.

Plata o plomo.

Plomo para el que no.

Sesenta años.

Democracia sin crédito.

Diez millones de labriegos

en la pobreza.

mi país en el podio

de la desigualdad.

Ahora

la paz en la garganta

de la “vara de hierro”.

El alba no calienta.

El esplendor,

si llega,

ya nos debe a los muertos.

 

*****

 

 ACENTO FERAL 

Somos blanco de nuestros propios yerros, 


yerros que caen como lluvia transparente

en el templo oscuro de la memoria.

Disimulan los rencores,

agrietan los amores secos y espinosos,

pudren las puertas que no supimos cerrar.

 

Los yerros cortan el tiempo entre la vida

y la muerte, ahogan la conciencia,

nos obstruyen el paso hacia la cumbre.

 

2

Hay yerros que se visten de traje y corbata

entre bastidores, entre pasillos de oficina.

La mentira huele a café recalentado,

el hombre la sorbe, cómplice,

y deja que le manche los dientes.


Cada quisque regula su antifaz

con la regla torcida de su conveniencia.

Ya nadie acecha: todos sonríen

y conciertan a quién le toca el cuchillo.


3

Me duelen las carnicerías,

las huesas comunes,

los grillos y las cadenas.

 

Me duele el hambre firmada en un decreto,

la paz que venden a cuotas,

los muertos que archivan sin nombre.

 

Me duele la mentira con sello oficial,

el aplauso pagado,

la democracia de vitrina.

 

Sudo mis dolores.

                                         Escupo.

Me enfrento al que ordena el silencio.

 

Mis armas, las palabras,

moldean el pensamiento

y resisten el acento feral.


A MI TAMBIÉN ME MATARON


Estoy muerto en vida

entre muchos que murieron:

con la boca llena de silencio

con la motosierra en la nuca

y las botas al revés.

 

Desde los Montes de María

hasta las escombreras de Medellín

la misma tierra guarda el grito.

 

Empuño el esfero.

No tengo musa: tengo cuentas

que el Estado no quiere saldar.

Levanto un bastión de palabras

contra el parte de guerra que mintió.

 

Con los huesos de todos me alzo de las fosas comunes

para devolverles el camuflado

y gritar que eran hijos,

no bajas en combate.

 

©Eder Navarro Márquez




miércoles, 3 de marzo de 2010

POEMAS PRIMARIOS (RIMAS)



MADRE DE LOS BUENOS
PENSAMIENTOS

Ati Seygundiba Quigua
hermosa diosa encarnada,
fresca como la manigua
de nuestra sierra nevada.

Son tus ojos de azabache
con su mirada serena,
el sol que brilla de noche
para mitigar la pena.

Digna descendiente Arahuaca
de encantadora sonrisa,
tu traje blanco destaca
tu atezada tez cobriza.

Es tu meta perseguida
elevar el pensamiento,
ser guardiana de la vida
en la selva de cemento.



©Eder Navarro Márquez



martes, 2 de marzo de 2010

FOTOS - PÁGINAS DE AGUA, RED RELATA



TALLER DE ESCRITURA CREATIVA
PÁGINAS DE AGUA

























Sincelejo Sucre Colombia